La última prueba formal de México previo a la Copa del Mundo se disputó en la cancha del Soldier Field de Chicago donde se midieron a la Selección de Bélgica que llegaba motivada tras golear a Estados Unidos.
Desde los primeros minutos el conjunto azteca mostró una mejor cara a lo hecho ante Portugal con un Julián Quiñones siendo el artífice de la ofensiva mexicana y con un Raúl Jiménez como su socio ideal.
A pesar de los intentos sería el balón parado el que le permitía abrir el marcador al minuto 19’ cuando Jorge Sánchez encontró un rebote a segundo poste y mandó el balón al fondo.
Los intentos de media y larga distancia continuaron por parte de los comandados por Javier Aguirre, aunque sin mayor peligro sobre el arco rival.
Por su parte, los belgas apostaron por un par de contragolpes a velocidad en donde José Rangel estuvo atento ganando en el mano a mano, sumado a un Jesús Gallardo siempre atento en la marca.
Cuando apenas corría el primer minuto del complemento apareció Dodi Lukebakio con un golazo de larga distancia que significó el empate de los europeos.
A pesar del tanto, el Tricolor continuó intentando sobre el arco de Matz Sels, pero sin contundencia mientras de a poco Bélgica se hizo mejor en la cancha, pero con poca claridad.
El final del partido fue más físico con un par de altercados en el terreno de juego que no pasaron a más decretando así la igualada en Chicago.

