Casi tres años después Raúl Jiménez volvió a la cancha del Molineux vistiendo la camiseta del Wolverhampton en una noche especial que fue coronada por la anotación que significó el empate para su equipo.

El mexicano arrancó desde el banquillo el encuentro donde los Wolves recibieron en casa al histórico Blackburn Rovers.

La escuadra del ‘Lobo Mexicano’ arrancó con el pie derecho poniéndose al frente temprano en el partido con un tanto de Marshall Munetsi, sin embargo, la visita conseguiría dar la vuelta de la mano de Sean McLoughlin y de Andri Guðjohnsen.

Sería hasta el 60’ cuando Raúl Jiménez saltó al terreno de juego, pero como en un guion de película, fue prácticamente en la última jugada del partido, desde los once pasos, cuando marcaría el 2-2 definitivo que le dio el empate a su equipo.

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