En uno de los partidos más destacados de los dieciseisavos de final se vivió en Houston donde la Selección de Brasil buscaba dar un golpe sobre la mesa midiéndose ante el combinado de Japón que había mostrado solidez en la fase de grupos.

Durante el inicio del encuentro los comandados por Carlo Ancelotti fueron mejores dentro del terreno de juego, con par de oportunidades por parte de Vinicius Jr en donde Zion Susuki se convirtió en figura con dos atajadas monumentales.

Sería en la recta final de la primera mitad cuando los asiáticos sorprenderían, tras un balón recuperado en medio campo Kaishū Sano llegó a la entrada del área y con potente disparo logró abrir el marcador.

Para el complemento, la ‘Canarinha’ fue ampliamente superior en la cancha, con toda la ofensiva volcada al frente, sin embargo, una vez más Susuki sería la figura del encuentro.

Al 55’ llegaría la más clara con una salvada de Taniguichi prácticamente en la línea, pero un minuto después, a balón parado apareció Casemiro a segundo poste para igualar la pizarra.

Los embates brasileños continuaron, pero ya con poca claridad sobre la portería de los nipones, quienes no encontraban la forma de contrarrestar.

Sería prácticamente en la última jugada del partido cuando Bruno Guimarães puso un balón filtrado para Gabriel Martinelli que con disparo cruzado puso el 2-1 para Brasil que les dio el boleto a octavos de final quienes se medirán ante el ganador de la serie entre Costa de Marfil y Noruega.

(Visited 2 times, 3 visits today)